TIENDA

28 de agosto de 2016

MONSTRUANDO Fitness

Hace unos días hablando con una amiga que comenzará en breve a entrenar me preguntó acerca de cómo se siente una entrenando durante la menstruación, porque señores y señoras ¡nuestra vida sigue teniendo ciertos hándicaps! ¡Y nadie habla de ello! La menstruación sigue siendo tema tabú, porque claro, es algo sucio, ancestral y que no conoce la mitad del planeta .Pues bien... sí, se entrena con el período, o mejor dicho a pesar de él, dicho de otra manera: siempre nos afecta el ciclo menstrual. Cuando no estamos ovulando, estamos premenstruando, menstruando o postmenstruando, para de nuevo estar ovulando en unos pocos días, aunque lo peor son "los días": Los días de malestar general, retención de líquidos, sensibilidad mamaria, fatiga, náuseas, irritabilidad, nerviosismo, dolor de cabeza, dolor abdominal y hasta cólicos... ¡una gozada! ¡Sí señores! Nuestra cantidad de tetosterona es inferior y además además "monstruamos", porque sí señores yo "monstruo" y estoy orgullosa de ello porque eso es lo que me hace ser mujer.                   Algunas mujeres tienen tantas molestias que no sólo no pueden entrenar sino que les repercute en su día a día haciéndoles imposible hacer vida normal. Pues bien: Lo normal es sentirnos más lentas y torpes en nuestros movimientos. En el caso de estar en la media estos días sólo te serán perjudiciales al entrenar  si estás obsesionada con mejorar tu tiempo porque serás más lenta, más torpe y todo te cuestará mucho más, por lo demás es como cualquier otro día salvando la incomodidad. Hacer deporte regularmente puede calmar los síntomas de la menstruación por la segregación de endorfinas, aunque algunos eruditos, todos hombres, recomiendan dejar de lado el entrenamiento intenso y hacer algo ligerito como caminar o montar en bici... ¿¿¿what???  Mis molestias son variables, es decir, tengo meses geniales, en los que no hay dolor, otros mediocres y alguno lastimoso pero dentro de lo soportable y no he tenido que dejar de entrenar como lo hago regularmente, quizá algún día por migraña he saltado un día, pero no me he vuelto una frágil florecilla. Cuando tengo molestias me esfuerzo más en hacer los movimientos correctamente y tener los músculos tensos, al acabar ya no tengo tantas molestias o éstas han desaparecido, así que sí, podemos entrenar tan duro como nos permita nuestro cuerpo, no somos débiles ¡somos la fuerza que mueve el mundo!

23 de agosto de 2016

Seguir a "pros"

Cuando comienzas a hacer deporte te das cuenta realmente de lo que se sufre, bueno, igual los que comienzan a jugar a fútbol siete no sufren tanto, disfrutan del ejercicio porque tienen suplentes, porque al fin y al cabo es un juego, pero cuando lo que eliges hacer son rutinas de burpees, abdominales, flexiones, sentadillas y todo tipo de variantes de estas torturas, lo que sucede es que sufres, mucho, y claro... necesitas saber cuándo se deja de sufrir... o en qué momento estás comparado con otros que también sufren aunque parece que ya menos... ERROR, sí con mayúsculas: descubres que no eres nada más que una oruguita pequeña que no da más de sí, que estás a años luz de los que de verdad son atletas. En este momento todo tu esquema se rompe, se hace añicos. En este momento decides qué tipo de persona eres, porque después de descubrir en qué punto de tu potencial estás sólo tienes dos opciones, de hecho la mayoría abandona, sí, se ven tan lejos del estado deseable y lo mucho que les está costando en esfuerzo y tiempo que abandonan, porque es cómodo, fácil, no duele, porque el sofá es atractivo y porque de repente caes en que la publicidad "curvy" está igualando el mundo, que hay sitio para todos, que un donut más no te hará daño. Si eres como yo serás de los que te enrabiarás, te odiarás por haberte abandonado, porque ahora el camino es más largo, porque sólo es culpa tuya, pero decidirás seguir adelante, pelear por aquello que quieres, buscarás la manera de que se haga más corto y entretenido, te pondrás varias metas: una muy lejana y con un amplio espectro de sueño imposible, otras más asequibles para ir verlas cumplirse una a una y no perder esa otra tan lejana de vista. Yo he seguido y sigo a algunos pros, a cada uno por un motivo diferente, a algunos de ellos los he conocido este verano y ha sido una pasada, no sólo tomar café, sino entrenar con ellos. He visto lo lejos que estoy de sus marcas pero lo cerca que están de mí al mismo tiempo, así que si seguís a pros que sean de calidad, no sólo personajes altivos que están mirándote desde arriba, sino colegas que están ahí para ayudarte a ser mejor cada día, personas que merece la pena seguir y perseguir sus marcas. 



Hasta ellos acaban cansados. Mis fans número uno :-)

7 de agosto de 2016

Realidad.

La realidad es que nunca me había sentido baja de forma, que mi trabajo activo en exceso durante los fines de semana y en algunas temporadas del año me hacían estar en forma, sí, has leído bien, yo pensaba que estaba en forma, no una gran forma en cualquier caso. La realidad es que estaba muy equivocada, de cabo a rabo como se dice vulgarmente. Para empezar las burpees eran el demonio, sí, el mismísmo demonio, también los abdominales que tenía que hacer con los pies sujetos por debajo del sofá porque si no ni uno oiga... pensé que era algo normal al principio... pero entras en la "aplicación del sufrimiento" y claro... ves la realidad-realidad: tu cuerpo es un moco.
MOCO, sí. Blando, muy blando, sin fuerza, empujado por la gravedad irremesiblemente, el color moco lo daba el otoño, así que eso era lo único que no me preocupaba. Era como si hubiera comparado mis números con los de Superman, parecía que estábamos hablando de cosas muy diferentes... también me comparé con gente que también acababa de de empezar a entrenar como yo...
Pues sí, no sólo era asmática y alérgica, sino un 0 a la izquierda en cualquier movimiento que no fuera andar y dormitar en el sofá ¡genial!, pensé, ¡esto va a costar horrores! Por fin fui consciente del estado en el que me encontraba, a pesar de creer que no estaba tan mal, pero mi mejor movimiento era el mecanográfico, triste, sí, cierto, también. Sin embargo algo raro me ha sucedido hace poco, me dejó un momento de "déjà vu" sin ser realmente uno. Estábamos hablando con unos amigos sobre la calistenia, sí, ya hablo con los niños mayores, pues él creía que andar por el monte 19 kilómetros sin sufrir por agujetas era estar en forma, le dijimos que no tenía nada que ver una cosa con la otra, pero él insistió en que estaba en forma, pero de otra forma. No hay más preguntas señoría. A otra cosa mariposa.


Lugar mágico para tumbing y sofíng

20 de julio de 2016

¿Hándicap o motivación?

Algunos de vosotros habéis hecho deporte toda vuestra vida, otros habéis estado flirteando con él durante muchos años y otros habéis hecho como yo... nada, pero nada de nada, en mi vida no había deporte, iba andando al trabajo algunos días y nada más.
¿Qué me hizo enfundarme en unas mallas? Pues el caso es que lo que me sirvió de motivación en realidad es un hándicap, algunos días uno muy gordo. Hace unos años me diagnosticaron asma.. ¡Sorpresa! A mis treinta y pico años me habían diagnosticado asma con una capacidad pulmonar del 60% que es un porcentaje preocupante, además de algunas alergias, entre ellas a la humedad... ¡vivía en Alicante en la playa! Perfecto, no sólo me estaba haciendo más redondita, sino que además estaba jodida, pero de verdad. Al principio, cuando te cuentan que tienes que llevar una medicación diaria todas las noches para no despertarte por afixia, otra para evitar picores y estornudos, un inhalador todas las mañanas y un otro de emergencias en el bolso flipas mucho y recuerdas a ese muchacho gordito con gafas que sale en todas las películas, sí, ese, el que cualquier noticia le hace afixiarse, el que muere asesinado primero porque no puede correr y se ahoga, y piensas: Oh my God!. Me convertí en caracol... si antes no hacía ejercicio ahora menos, porque incluso salir a pasear me agotaba mucho, así que me quedaba con la casa a cuestas, encerrada. ¿El punto de inflexión? Contractura torácica de toser toda la semana día y noche. Todas y cada una de mis costillas dolían hasta el punto de no poder levantarme de la cama ni con ayuda: en ese momento decidí que necesitaba hacer algo al respecto. Decidí comenzar a hacer deporte. Como mi situación era crítica comencé a pasear cada día un poco más con el perro... pero no notaba cambios significativos, en absoluto. Un día decidí hacerlo a lo grande: enfundarme las mallas y a entrenar, por duro que fuera, por mucho que costara, mejoraría mi capacidad pulmonar y mi figura, un win-win. 
No sólo he aumentado mi agilidad y mi fuerza, que eran patéticas, también he aumentado mi capacidad pulmonar. A falta de confirmar con una espirometría he visto como mes a mes he ido reduciendo la medicación para el asma, cómo me han cambiado el tratamiento, aunque todavía tengo que usar a veces el inhalador durante algunos wourkouts y necesito llevarlo conmigo donde quiera que vaya. Poco a poco me voy viendo avanzar en un test de Goliaz*: de 3:45 a 16:40 hace unos días.
https://soundcloud.com/eduardo-santos-814452199/breathe

Hoy mi hándicap además es mi motivación y la fuerza que me hace seguir cada día. 


kit de entrenamiento: citronella, ventolín, servilletas y agua.

13 de julio de 2016

Antes, durante y después: sensaciones.

¿En qué piensas cuando estás a punto de empezar tu primer wourkout? ¿Qué se siente cuando te ves en el espejo vestida con las mallas y el top deportivo?: Esperanza. Esperanza de poder acabarlo con algo de dignidad, sin desfallecer en el intento, fuerza automotivante, una mezcla de poderío y miedo, 
ganas de empezar cuanto antes para ver el resultado y miedo de que no sea el esperado. 
Durante el entrenamiento... durante el entrenamiento lo que sientes no se puede resumir facilmente. Lo primero que sientes es calor, mucho calor, sed, cansancio, dolor, sientes que hay movimientos que aunque parecen fáciles al ver los vídeos de demostración en realidad son imposibles de realizar, por lo menos por tí y en este preciso momento. De repente te sientes vieja, oxidada, como el hombre de hojalata... chiriante, crujiente. Tu mente ordena unos movimientos que tu cuerpo no entiende cómo realizarlos porque aunque tu mente empuja más fuerte y más duro, tu cuerpo cada vez está más débil y cansado. Sudas, mucho. Sudas sin parar. Hay partes de tu cuerpo que sudan por primera vez, es extraño pero cierto, cuando te das cuenta de ello ya estás calada pero ese momento te choca y te hace parar unos segundos, no crees poder acostumbrarte nunca a oler como un camionero en ruta un día de verano. Crees que en cualquier momento vas a caer de boca y no vas a poder levantarte nunca más, de hecho si te tumbas para recuperarte un poco parece que la fuerza de la gravedad se ha incrementado de repente, no puedes, no quieres levantarte, pero tus ganas de acabar y poder decir que lo has hecho pueden más y te levantas ortopédicamente para seguir a ritmo de caracol, velocidad pistacho le llamo yo XD.
Pero al acabar... al acabar es ¡genial! Hay muchos motivos que convierten el acabar el wourkout en genial: Primero y más importante ¡porque la tortura se ha acabado!, segundo porque puedes descansar sin pensar qué nuevo sufrimiento viene después, tercero porque el estiramiento te permite relajar los músculos, cuarto porque puedes quitarte toda esa ropa sudada de una maldita vez y meterte en la ducha, pero lo que lo hace más especial es el sentimiento de poder, la fuerza mental que te da haber acabado el wourkout sin rendirte a pesar de lo que haya costado. Te sientes fuerte y con determinación para seguir trabajando duro el próximo día, los pensamientos negativos se difuminan.
Deporte 3-Carmen 1





6 de julio de 2016

Primer día de entrenamiento.

Decidí comenzar a entrenar sin más demora. Ya había decicido que quería hacer calistenia, para los que no lo conocen decirle que es una forma de entrenar con tu propio peso, lo que viene siendo la gimnasia que se hacía en el cole: abdominales, flexiones, sentadillas... y mis peores amigas, las burpees, digo amigas porque ya había leído que ayudaban un montón a perder grasa, así que aunque las odiara tendría que considerarlas amigas.
Una vez que ya tenemos controlada la ropa que vamos a llevar puesta y tenemos el pelo bien sujeto para que no se nos pegue en la cara con el sudor o nos de en la cara la trenza al hacer algunos ejercicios me propongo calentar. Cuando no has entrenado nunca, no has hecho ejercicio en muchísimo tiempo, calentar es como la antesala al infierno... de repente te das cuenta de que te sobra ropa... toda de hecho, aunque estemos en pleno invierno de repente tenemos mucho calor y al mirarnos en un espejo veremos toda nuestra cara roja, ardiendo, mi primer pensamiento fue que me iba a ir hinchando como un globo hasta explotar y poner perdida toda la habitación, así de simple. Había elegido Freeletics para ir metiendo el cuerpo en vereda y me ofrecieron hacer una rutina llamada Metis: en total son 45 burpees, 45 climbers y 45 jumps. Fácil no, lo siguiente, pero tuve que hacer la versión fácil de este ejercicio, además de que no podía hacer los movimientos tal cual pedían, tenía que mover primero una pierna y después la otra porque mi agilidad es 0 y mi elasticidad también es 0. Fueron los 11 minutos con 29 segundos más largos de toda mi vida, la cual vi pasar por delante de mis ojos a cámara lenta entre repetición y repetición. Después de yacer muerta unos minutos en la esterilla unos estiramientos y a la ducha, recuerdo ese momento como la ducha más agradable y placentera que jamás haya recibido.
Deporte 3-Carmen 0




1 de julio de 2016

Día 1. En marcha





Una vez decidido el outfit para entrenar  sólo tenía que recogerme el pelo y ponerme a ello. Bien. Sencillo. Pues no: Cuando tienes mucha cantidad de pelo, largo, grueso y rizado, no es fácil recogerlo y que no se escape al primer salto en el calentamiento, así que como parte de este calentamiento añadimos buscar por toda la casa todo tipo de gomas para el pelo, palos sujetamoños, clips, horquillas… lo reúnes todo en el baño y ahora tienes que encontrar la forma más cómoda de recogerte el pelo, es decir, si hay abdominales en el wourkout tienes que atar el pelo bien alto o en cada bajada el moñito/coleta te molestará y te hará hacer movimientos poco naturales con una posibilidad mayor de lesión; pero si tienes muchas mountain climbers una coleta/trenza alta molestará todo el rato dándote en la cara… eso si no bajas la cabeza en cuyo caso tu barbilla estará totalmente protegida entre tus pechos :S como lo oyes, muy raro y desagradable a la vez. Una vez decidido cómo recogerme el pelo lo hago de manera tirante para evitar que se vaya despelochando durante el entrenamiento otra vez y tenga que parar para peinarme. Ahora soy una morcillica rellena con ojos de china.
En este momento recuerdo a todas esas chicas fitness a las que sigo en Instagram y las veo a todas monísimas, maquilladas, con el pelo suelto o en su defecto una coletita muy casual... a pesar de sufrir una coleta muy tirante y el pelo cogido de una forma estratégica termino como una desarrapada.
Deporte 2-Carmen 0


25 de junio de 2016

Disfrutona profesional


Hola me llamo Carmen y soy una disfrutona profesional, es decir, me gusta disfrutar de la vida. Me gusta estar tirada en una hamaca viendo pasar las nubes sobre mí, observar las hojas que se mueven con el viento, escuchar el canto de los pájaros, leer un buen libro, escuchar la música que me gusta, bailar toda la noche…
Nunca había hecho deporte desde el colegio, mi alimentación estaba basada en hidratos de carbono, los guays, no de los sanos, sino de aquellos que se te quedan pegados a las caderas para toda la vida, y también en el azúcar, en cualquiera de sus formas más estupendas y malignas. Con el tiempo todo empezó a formar parte de mi cuerpo, por no decir culo, cadera, brazos, ya sabéis a qué me refiero. Además en mi edad adulta ya había desarrollado algunas alergias y un asma galopante que nunca antes había tenido. Todo eso tenía que cambiar y no sabía como hacerlo a mis 39 años, sí, me decidí tarde pero ya he dicho que soy una disfrutona profesional. 
Decidí empezar por hacer ejercicio, poco a poco. Me hablaron de una aplicación llamada Freeletics y decidí bajármela y comenzar. Lo primero era ir de compras, of course… necesitaba mallas y sujetadores deportivos, una esterilla… Este primer paso era realmente fácil, o eso me pareció hasta que tuve que probarme unas mallas. Realmente una malla no sienta bien, no si te sobran algunos kilos por aquí y otros por allí, unos líquidos por aquí y otros por acullá. Enfrentarme al espejo fue duro, me sentía como una morcillica que rebosaba por la goma de la cintura y el pecho quedaba aplastado debajo de ese sujetador torturador pero no sujeto del todo porque cuando te sobra mucha grasa también suele ser del pecho por lo que está apretado pero a la vez suelto, muy raro todo. Lo solucioné con un sujetador normal debajo del deportivo aumentando así la sensación de opresión. No voy a hablar de lo incómodo de los deportivos, me sentía rara y fuera de mi zona de confort.
Deporte 1-Carmen 0