Hay días en los que te vienes arriba, sí, definitivamente te vienes arriba del todo, hay días en los que te lo tienes que creer para poder conseguir tu objetivo... en estos casos lo mejor es no pensarlo dos veces y lanzarse de lleno, porque si realmente te lo piensas y le buscas los tres pies al gato se los encontrarás, además es mejor fracasar por haberlo intentado que fracasar por quedarse en una silla mirando el horizonte. Por cierto esta última forma de fracaso es muy cómoda, porque además conlleva un alto porcentaje de autocompasión y golpecitos en la espalda de "ya verás como todo irá mejor ahora"...no, no irá mejor, nunca nada va a mejor si no se hace nada para mejorarlo, nada se mejora mirando al horizonte, tienes que actuar. Actuar no es cómodo, implica de entrada moviento, mucho movimiento quizá, eso conlleva dolor, sudor, algún gritito y por supuesto puede que alguna lágrima ocasional, (para los que no entendáis lo de las lágrimas os recuerdo que soy asmática y hay toses que te hacen hasta llorar, por no hablar de otras consecuencias peores pero afortunadamente menos presentes en estos momentos chungos). Pero como dicen en mi pueblo: "a toro pasado no hay dolor", o lo que es lo mismo: que después de tanto sufrimiento y dolor el resultado te deja tan contenta que recuerdas esos días chungos con alegría y satisfacción por haberlos superado en lugar de huir cual ratilla. Ayer fue uno de esos días que te vienes arriba, quizá demasiado, y claro... pues tomas decisiones que quizá pues sean no muy acertadas... en mi último día de Goliaz Incongnitus para conseguir la placa me tocaba una secuencia de 7 wourkouts pero decidí hacer una secuencia de 9 para deletrear algo aprovechando que los habían ordenado con orden alfabético... así que a falta de una V de Valkirias elegí hacer Asthmatic... 7 diferentes que me tocaban y dos repetidos para deletrear... en teoría era algo mono y muy valkirio, es decir, saber que hacer algo te va a fortalecer mentalmente y aniquilar tu cuerpo al mismo tiempo pero... seguir queriendo hacerlo... pues hecho está... sin remedio... no lo tengo. Esta tarde ya comienzo a sentir los músculos doloridos, mañana será épico, pero tenía que hacerlo, lo necesitaba. Hoy soy más fuerte... pero mañana no podré andar XD
TIENDA
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4 de diciembre de 2016
18 de septiembre de 2016
Mundo dos-barra-tres
He estado observando que hay cuatro mundos aparentemente irreconciliables que a su vez podemos englobar en dos:
- Los que dicen: "correr es de cobardes" o "pa qué coño quiero yo hacer deporte"
- Los que hacen deporte.
Estas son dos posturas irreconciliables hasta que uno del primer mundo comienza a tontear con el segundo mundo... y cae en sus redes, mundos reconciliados hasta que éste último comienza a no entender a los de primer mundo.
Dentro de este segundo mundo también hay divisiones porque el mundo deportivo es muy amplio y vasto, pero realmente donde he encontrado más "piques" es en el deporte de entrenamiento, aunque hay gente para todo y generalizar no es bueno, pero cuando se generaliza es porque se observa un patrón:
- Los que entrenan en ginmasio con maquinaria y levantamiento de peso.
- Los que hacen Crossfit
- Los que hacen calistenia, entre los cuales me incluyo.
Los primeros suelen mirar a los segundos como si fueran un quiero y no puedo:
Entrenan en grupos como si fueran una manada, como necesitados de un grupo para crear su propia fuerza individual. Levantan pesos pero de nena (esta parte es ofensiva por partida doble)
A los últimos ni siquiera nos consideran verdaderos atletas... (f*º´@#%)
Los segundos están de moda:
tienen el respaldo de la comunidad Crossfit que es muy amplia y con un alto reconocimiento mundial gracias a la marca y su marketing para hacerlos sentir algo más importante y grande, no necesitan estar todo el día levantando pesos como los "pirados del gimnasio" para estar fuertes y además suelen ser más agiles que éstos. De los últimos piensan que no son lo bastante fuertes para hacer Crossfit, que es lo que realmente mola... yes, again.
Los terceros molamos, sí, jajajaja, se nota, ¿verdad?
Los que hacemos calistenia pensamos que no necesitamos levantar pesos para estar fuertes, que es cuestión de entrenar duro, porque hacer ejercicios con nuestro propio peso ya nos hace ir cogiendo fuerza, que los movimientos basados en los movimientos naturales de nuestro cuerpo nos va a evitar lesiones, que los entrenamientos de cardio están dirigidos a hacernos más ágiles y rápidos, que nos gusta tener músculos funcionales y no sólo bonitos, que no necesitamos, ni necesitaremos jamás, hacer una "squat pistol" sobre una bola de piedra. De nuevo... ¿se nota?
Todo esto salió de una conversación en la que participé en una boda, como oyente nada más, porque todavía no era calisténica, jajajaja, era cuando estaba todavía en el primer mundo y no entendía nada que la gente estuviera deseando enfundarse unas mallas y comenzar a sudar como cerditos. Ahora gracias a las redes sociales y demás he seguido observando. Es cierto que hay estas apreciaciones de una forma casi generalizada. Aunque mi amor a la calistenia está declarado, decir que, ante todo, todos los deportistas me merecen un respeto, cada uno elige lo mejor o más divertido para sí mismo, pero el sacrificio diario, la entrega, la responsabilidad de hacerlo bien y mejorar cada día es igual para todos. Yo cambié el primer mundo por el segundo-barra-tres hace doce meses ¿y tú? ¿a qué mundo perteneces?
7 de agosto de 2016
Realidad.
La realidad es que nunca me había sentido baja de forma, que mi trabajo activo en exceso durante los fines de semana y en algunas temporadas del año me hacían estar en forma, sí, has leído bien, yo pensaba que estaba en forma, no una gran forma en cualquier caso. La realidad es que estaba muy equivocada, de cabo a rabo como se dice vulgarmente. Para empezar las burpees eran el demonio, sí, el mismísmo demonio, también los abdominales que tenía que hacer con los pies sujetos por debajo del sofá porque si no ni uno oiga... pensé que era algo normal al principio... pero entras en la "aplicación del sufrimiento" y claro... ves la realidad-realidad: tu cuerpo es un moco.
MOCO, sí. Blando, muy blando, sin fuerza, empujado por la gravedad irremesiblemente, el color moco lo daba el otoño, así que eso era lo único que no me preocupaba. Era como si hubiera comparado mis números con los de Superman, parecía que estábamos hablando de cosas muy diferentes... también me comparé con gente que también acababa de de empezar a entrenar como yo...
Pues sí, no sólo era asmática y alérgica, sino un 0 a la izquierda en cualquier movimiento que no fuera andar y dormitar en el sofá ¡genial!, pensé, ¡esto va a costar horrores! Por fin fui consciente del estado en el que me encontraba, a pesar de creer que no estaba tan mal, pero mi mejor movimiento era el mecanográfico, triste, sí, cierto, también. Sin embargo algo raro me ha sucedido hace poco, me dejó un momento de "déjà vu" sin ser realmente uno. Estábamos hablando con unos amigos sobre la calistenia, sí, ya hablo con los niños mayores, pues él creía que andar por el monte 19 kilómetros sin sufrir por agujetas era estar en forma, le dijimos que no tenía nada que ver una cosa con la otra, pero él insistió en que estaba en forma, pero de otra forma. No hay más preguntas señoría. A otra cosa mariposa.
20 de julio de 2016
¿Hándicap o motivación?
Algunos de vosotros habéis hecho deporte toda vuestra vida, otros habéis estado flirteando con él durante muchos años y otros habéis hecho como yo... nada, pero nada de nada, en mi vida no había deporte, iba andando al trabajo algunos días y nada más.
¿Qué me hizo enfundarme en unas mallas? Pues el caso es que lo que me sirvió de motivación en realidad es un hándicap, algunos días uno muy gordo. Hace unos años me diagnosticaron asma.. ¡Sorpresa! A mis treinta y pico años me habían diagnosticado asma con una capacidad pulmonar del 60% que es un porcentaje preocupante, además de algunas alergias, entre ellas a la humedad... ¡vivía en Alicante en la playa! Perfecto, no sólo me estaba haciendo más redondita, sino que además estaba jodida, pero de verdad. Al principio, cuando te cuentan que tienes que llevar una medicación diaria todas las noches para no despertarte por afixia, otra para evitar picores y estornudos, un inhalador todas las mañanas y un otro de emergencias en el bolso flipas mucho y recuerdas a ese muchacho gordito con gafas que sale en todas las películas, sí, ese, el que cualquier noticia le hace afixiarse, el que muere asesinado primero porque no puede correr y se ahoga, y piensas: Oh my God!. Me convertí en caracol... si antes no hacía ejercicio ahora menos, porque incluso salir a pasear me agotaba mucho, así que me quedaba con la casa a cuestas, encerrada. ¿El punto de inflexión? Contractura torácica de toser toda la semana día y noche. Todas y cada una de mis costillas dolían hasta el punto de no poder levantarme de la cama ni con ayuda: en ese momento decidí que necesitaba hacer algo al respecto. Decidí comenzar a hacer deporte. Como mi situación era crítica comencé a pasear cada día un poco más con el perro... pero no notaba cambios significativos, en absoluto. Un día decidí hacerlo a lo grande: enfundarme las mallas y a entrenar, por duro que fuera, por mucho que costara, mejoraría mi capacidad pulmonar y mi figura, un win-win.
No sólo he aumentado mi agilidad y mi fuerza, que eran patéticas, también he aumentado mi capacidad pulmonar. A falta de confirmar con una espirometría he visto como mes a mes he ido reduciendo la medicación para el asma, cómo me han cambiado el tratamiento, aunque todavía tengo que usar a veces el inhalador durante algunos wourkouts y necesito llevarlo conmigo donde quiera que vaya. Poco a poco me voy viendo avanzar en un test de Goliaz*: de 3:45 a 16:40 hace unos días.
https://soundcloud.com/eduardo-santos-814452199/breathe
Hoy mi hándicap además es mi motivación y la fuerza que me hace seguir cada día.
13 de julio de 2016
Antes, durante y después: sensaciones.
¿En qué piensas cuando estás a punto de empezar tu primer wourkout? ¿Qué se siente cuando te ves en el espejo vestida con las mallas y el top deportivo?: Esperanza. Esperanza de poder acabarlo con algo de dignidad, sin desfallecer en el intento, fuerza automotivante, una mezcla de poderío y miedo,
ganas de empezar cuanto antes para ver el resultado y miedo de que no sea el esperado.
Durante el entrenamiento... durante el entrenamiento lo que sientes no se puede resumir facilmente. Lo primero que sientes es calor, mucho calor, sed, cansancio, dolor, sientes que hay movimientos que aunque parecen fáciles al ver los vídeos de demostración en realidad son imposibles de realizar, por lo menos por tí y en este preciso momento. De repente te sientes vieja, oxidada, como el hombre de hojalata... chiriante, crujiente. Tu mente ordena unos movimientos que tu cuerpo no entiende cómo realizarlos porque aunque tu mente empuja más fuerte y más duro, tu cuerpo cada vez está más débil y cansado. Sudas, mucho. Sudas sin parar. Hay partes de tu cuerpo que sudan por primera vez, es extraño pero cierto, cuando te das cuenta de ello ya estás calada pero ese momento te choca y te hace parar unos segundos, no crees poder acostumbrarte nunca a oler como un camionero en ruta un día de verano. Crees que en cualquier momento vas a caer de boca y no vas a poder levantarte nunca más, de hecho si te tumbas para recuperarte un poco parece que la fuerza de la gravedad se ha incrementado de repente, no puedes, no quieres levantarte, pero tus ganas de acabar y poder decir que lo has hecho pueden más y te levantas ortopédicamente para seguir a ritmo de caracol, velocidad pistacho le llamo yo XD.
Pero al acabar... al acabar es ¡genial! Hay muchos motivos que convierten el acabar el wourkout en genial: Primero y más importante ¡porque la tortura se ha acabado!, segundo porque puedes descansar sin pensar qué nuevo sufrimiento viene después, tercero porque el estiramiento te permite relajar los músculos, cuarto porque puedes quitarte toda esa ropa sudada de una maldita vez y meterte en la ducha, pero lo que lo hace más especial es el sentimiento de poder, la fuerza mental que te da haber acabado el wourkout sin rendirte a pesar de lo que haya costado. Te sientes fuerte y con determinación para seguir trabajando duro el próximo día, los pensamientos negativos se difuminan.
Deporte 3-Carmen 1
6 de julio de 2016
Primer día de entrenamiento.
Decidí comenzar a entrenar sin más demora. Ya había decicido que quería hacer calistenia, para los que no lo conocen decirle que es una forma de entrenar con tu propio peso, lo que viene siendo la gimnasia que se hacía en el cole: abdominales, flexiones, sentadillas... y mis peores amigas, las burpees, digo amigas porque ya había leído que ayudaban un montón a perder grasa, así que aunque las odiara tendría que considerarlas amigas.
Una vez que ya tenemos controlada la ropa que vamos a llevar puesta y tenemos el pelo bien sujeto para que no se nos pegue en la cara con el sudor o nos de en la cara la trenza al hacer algunos ejercicios me propongo calentar. Cuando no has entrenado nunca, no has hecho ejercicio en muchísimo tiempo, calentar es como la antesala al infierno... de repente te das cuenta de que te sobra ropa... toda de hecho, aunque estemos en pleno invierno de repente tenemos mucho calor y al mirarnos en un espejo veremos toda nuestra cara roja, ardiendo, mi primer pensamiento fue que me iba a ir hinchando como un globo hasta explotar y poner perdida toda la habitación, así de simple. Había elegido Freeletics para ir metiendo el cuerpo en vereda y me ofrecieron hacer una rutina llamada Metis: en total son 45 burpees, 45 climbers y 45 jumps. Fácil no, lo siguiente, pero tuve que hacer la versión fácil de este ejercicio, además de que no podía hacer los movimientos tal cual pedían, tenía que mover primero una pierna y después la otra porque mi agilidad es 0 y mi elasticidad también es 0. Fueron los 11 minutos con 29 segundos más largos de toda mi vida, la cual vi pasar por delante de mis ojos a cámara lenta entre repetición y repetición. Después de yacer muerta unos minutos en la esterilla unos estiramientos y a la ducha, recuerdo ese momento como la ducha más agradable y placentera que jamás haya recibido.
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