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27 de marzo de 2017

Odiar el cardio... pues yo más :-P

Con la llegada del buen tiempo empiezan las chicas fitness a definir, a bajar el ínfimo índice de grasa que a malas penas cubre sus bonitos músculos, bajando la ingesta de carbohidratos y haciendo cardio como locas. Empiezo a ver quejas sobre lo aburrido que es hacer cardio, la molestia que les supone en el día a día... ¡ya quisiera yo! Yo no estoy loca por definir en estas fechas, necesito hacerlo durante todo el año para paliar los efectos de mi condición, y eso es precisamente lo más difícil. Tengo rinitis alérgica, asma y parece ser que algo de epoc... un regalito para no aburrirme haciendo cardio. 
Cuando comienzo a correr, (obviamente al ritmo tropical más absurdo que nunca jamás hayáis visto), parece que disfruto de la libertad, aunque no dura nada más que un par de segundos, enseguida tengo que centrarme en controlar el ritmo respiratorio para no acabar hiperventilando y necesitar usar el broncodilatador, que, por supuesto, siempre va conmigo, sí, esa soy yo, la loca que corre atada a un ventolín. Correr concentrada en la respiración es muy difícil porque tus pulmones te dicen que no entra suficiente oxígeno pero no puedes respirar demasiado rápido, comienzas a sentir un poco de presión en el pecho y mucho calor en toda la cara, así que procuras respirar por la boca un poco para equilibrar la situación y volver a la concentración anterior. En otras ocasiones tienes expectoraciones, es decir flemas que luchan por salir de tu cuerpo produciéndote una sensación mayor de ahogo y tos, por lo que no te queda más remedio que escupir en un pañuelo de papel que llevabas escondido porque sabías que esto podía pasar.
Mientras tu mente calcula el ritmo idóneo para seguir corriendo al trepidante ritmo de ocho minutos el kilómetro estás siendo bombardeada con un montón de estímulos que requieren tu atención o que simplemente te distraen: aquí hay un perro que te ladra cada vez que pasas saltando sobre la valla, allí hay un jazmín en flor que aturullará tus fosas nasales con un rico pero molesto olor en esta situación de falta de oxígeno, una gramínea que te hace picosear la nariz, olores a verde que hacen que te piquen los ojos, alguien que tiene la chimenea encendida y huele a humo de leña verde y te ahoga un poco más...  ¡una fiesta! No ser fit y tener mis pulmones convierte el cardio en un deporte de aventura. Aprovechad queridas: ¡Correeeeeeeed!

*** (Queridos fabricantes de bolsitas fitness para móvil y llaves ¿podríais ampliar la capacidad de éstas para poder meter el ventolín y unos pañuelitos?)


4 de diciembre de 2016

Cuando te vienes arriba...

Hay días en los que te vienes arriba, sí, definitivamente te vienes arriba del todo, hay días en los que te lo tienes que creer para poder conseguir tu objetivo... en estos casos lo mejor es no pensarlo dos veces y lanzarse de lleno, porque si realmente te lo piensas y le buscas los tres pies al gato se los encontrarás, además es mejor fracasar por haberlo intentado que fracasar por quedarse en una silla mirando el horizonte. Por cierto esta última forma de fracaso es muy cómoda, porque además conlleva un alto porcentaje de autocompasión y golpecitos en la espalda de "ya verás como todo irá mejor ahora"...no, no irá mejor, nunca nada va a mejor si no se hace nada para mejorarlo, nada se mejora mirando al horizonte, tienes que actuar. Actuar no es cómodo, implica de entrada moviento, mucho movimiento quizá, eso conlleva dolor, sudor, algún gritito y por supuesto puede que alguna lágrima ocasional, (para los que no entendáis lo de las lágrimas os recuerdo que soy asmática y hay toses que te hacen hasta llorar, por no hablar de otras consecuencias peores pero afortunadamente menos presentes en estos momentos chungos). Pero como dicen en mi pueblo: "a toro pasado no hay dolor", o lo que es lo mismo: que después de tanto sufrimiento y dolor el resultado te deja tan contenta que recuerdas esos días chungos con alegría y satisfacción por haberlos superado en lugar de huir cual ratilla. Ayer fue uno de esos días que te vienes arriba, quizá demasiado, y claro... pues tomas decisiones que quizá pues sean no muy acertadas... en mi último día de Goliaz Incongnitus para conseguir la placa me tocaba una secuencia de 7 wourkouts pero decidí hacer una secuencia de 9 para deletrear algo aprovechando que los habían ordenado con orden alfabético... así que a falta de una V de Valkirias elegí hacer Asthmatic... 7 diferentes que me tocaban y dos repetidos para deletrear... en teoría era algo mono y muy valkirio, es decir, saber que hacer algo te va a fortalecer mentalmente y aniquilar tu cuerpo al mismo tiempo pero... seguir queriendo hacerlo... pues hecho está... sin remedio... no lo tengo. Esta tarde ya comienzo a sentir los músculos doloridos, mañana será épico, pero tenía que hacerlo, lo necesitaba. Hoy soy más fuerte... pero mañana no podré andar XD



26 de noviembre de 2016

Esto no es como en las pelis americanas.

Esta semana ha sido una semana ha sido una semana mala y buena a la vez... la parte mala ha sido para no variar mi problema con el asma, mis síntomas empeoran cuando hay un alto índice de humedad en el ambiente, (vivo a escasos 10 km. de la costa), cuando hay viento frío y cuando llueve, lo que viene siendo genial el invierno para mí, aunque siendo sincera aquí el clima suele ser suave, pero en invierno también tenemos de esos días, como el miércoles que era el día de mi espirometría de control... pues bien, ese día hubo de todo y por si no lo sabéis el día de la prueba no puedes tomar ninguna medicación para el asma para no comprometer los resultados. Cuanto más tiempo llevaba despierta más problemas tenía para respirar, comenzaron las toses y estuve muchas veces tentada de tomar un poco de ventolín y que le dieran a la prueba. En esos momentos comencé a recordar a todos los asmáticos que he visto en pelis y series... Todo parecido con la realidad es casualidad. No hay película americana de los 80 dirigida a un público adolescente en la que no haya un chico del grupo asmático, como norma general es el más friki, el más gordo o el más inadaptado social... porque el tío bueno no es asmático nunca, ni la animadora... por supuesto. En mi cabeza pasaban las imágenes de cuando estos personajes necesitaban su inhalador... ni un sólo síntoma nos hacía predecir que lo necesitaban, de hecho suelen necesitarlo por un susto o momento sorpresa, nunca tienen problemas respiratorios tal cual, por ser las once de la mañana, o ser un día nublado... simplemente hacen una aspiración profunda como si les faltara el aire y ya... ventolín al canto y problema solucionado al momento... como yo... que respiro mal un rato, me comienzo a sentir mal, tengo toses muy graves, me pongo colorada, comienzo a tener calor, produzco flemas... justo como en las pelis... ¡qué poca seriedad! Menos mal que no se demoró mi visita más de 15 minutos... porque no hubiera aguantado sin inhalador... en la primera prueba que me hicieron tal cual el día del festival de la humedad el porcentaje de mi respiración estaba al 59% así que no colapsé de milagro, después con la medicación para el control subió hasta el 76%... sí, sigue siendo muy bajo, para mi edad y condición física debería estar en torno al 85% sin medicación, pero haber subido desde el 64%  al 76%  es toda una proeza... y en el peor día posible...así que muy, pero que muy contenta con este avance gracias al deporte... así que seguiremos dándole duro otro año más para ver si conseguimos evitar todos los síntomas desagradables, porque no sé si lo sabéis, pero esto no es una película americana ;-)




22 de septiembre de 2016

El otoño... me toca el coñ...

Ya estamos en otoño ¡¡¡ YUPIIIIII !!! Para mí el otoño llegó el día 20 de septiembre, con todo lo que ello conlleva: bajada de temperatura, subida del porcentaje de humedad, aumento de días ventosos... ¡¡¡ sí !!! ¡¡¡ Bienvenida alergia!!! ¡¡¡ Alegría para todos!!! 
El asma no te abandona nunca pero en mi caso se agrava con todos estos factores, así que entrenar se convierte en algo así como una especie de ruleta rusa pero menos mortal, aunque más dolorosa, ¿podré acabar el workout con un sólo toque de ventolín o será algo más jugoso? Normalmente cuando veo el workout ya sé si me espera susto o muerte, según la cantidad de cardio y de ejercicios explosivos sé lo que puedo esperar, pero hay sorpresas. Este martes me encontré realmente mal justo después de la ronda 8 de 10. Ya desde la ronda 5 estuve con mucha flema, calor en exceso, mocos, picor de ojos y de nariz, tos... momentos ligeros de mareo, sed... un carrusel de diversión vaya, pero hubo un momento en el que una flema se quedó atrapada, eso que ni baja ni sube... no tengo vocabulario suficiente para describir lo que sentí, la afixia, el calor, la tos y las náuseas, son segundos que se vuelven largos y desesperantes. Costó mucho deshacerme de ella, hace tres días que tengo un ligero dolor en la garganta del esfuerzo que tuve que hacer para conseguirlo. En este punto del relato muchos estaréis horrorizados, enfadados, incrédulos, pero no me importa, es lo que hay, tengo que seguir mejorando, tengo que reducir la influencia del asma en mi vida, eso no es gratis, no es regalado, hay que pelearlo, y para los que no me conocéis os diré que otra cosa puede que no, pero peleona soy un rato.




20 de julio de 2016

¿Hándicap o motivación?

Algunos de vosotros habéis hecho deporte toda vuestra vida, otros habéis estado flirteando con él durante muchos años y otros habéis hecho como yo... nada, pero nada de nada, en mi vida no había deporte, iba andando al trabajo algunos días y nada más.
¿Qué me hizo enfundarme en unas mallas? Pues el caso es que lo que me sirvió de motivación en realidad es un hándicap, algunos días uno muy gordo. Hace unos años me diagnosticaron asma.. ¡Sorpresa! A mis treinta y pico años me habían diagnosticado asma con una capacidad pulmonar del 60% que es un porcentaje preocupante, además de algunas alergias, entre ellas a la humedad... ¡vivía en Alicante en la playa! Perfecto, no sólo me estaba haciendo más redondita, sino que además estaba jodida, pero de verdad. Al principio, cuando te cuentan que tienes que llevar una medicación diaria todas las noches para no despertarte por afixia, otra para evitar picores y estornudos, un inhalador todas las mañanas y un otro de emergencias en el bolso flipas mucho y recuerdas a ese muchacho gordito con gafas que sale en todas las películas, sí, ese, el que cualquier noticia le hace afixiarse, el que muere asesinado primero porque no puede correr y se ahoga, y piensas: Oh my God!. Me convertí en caracol... si antes no hacía ejercicio ahora menos, porque incluso salir a pasear me agotaba mucho, así que me quedaba con la casa a cuestas, encerrada. ¿El punto de inflexión? Contractura torácica de toser toda la semana día y noche. Todas y cada una de mis costillas dolían hasta el punto de no poder levantarme de la cama ni con ayuda: en ese momento decidí que necesitaba hacer algo al respecto. Decidí comenzar a hacer deporte. Como mi situación era crítica comencé a pasear cada día un poco más con el perro... pero no notaba cambios significativos, en absoluto. Un día decidí hacerlo a lo grande: enfundarme las mallas y a entrenar, por duro que fuera, por mucho que costara, mejoraría mi capacidad pulmonar y mi figura, un win-win. 
No sólo he aumentado mi agilidad y mi fuerza, que eran patéticas, también he aumentado mi capacidad pulmonar. A falta de confirmar con una espirometría he visto como mes a mes he ido reduciendo la medicación para el asma, cómo me han cambiado el tratamiento, aunque todavía tengo que usar a veces el inhalador durante algunos wourkouts y necesito llevarlo conmigo donde quiera que vaya. Poco a poco me voy viendo avanzar en un test de Goliaz*: de 3:45 a 16:40 hace unos días.
https://soundcloud.com/eduardo-santos-814452199/breathe

Hoy mi hándicap además es mi motivación y la fuerza que me hace seguir cada día. 


kit de entrenamiento: citronella, ventolín, servilletas y agua.