TIENDA

Mostrando entradas con la etiqueta entrenar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrenar. Mostrar todas las entradas

1 de mayo de 2017

Compartir

Hay veces que me apetece compartir mis entrenamientos físicamente con alguien más, porque de forma virtual tengo a mis Valkirias dándome fuerza cada día. Doy más de mí cuando entreno acompañada de forma virtual o me jalea mi sobrina con unos audios estupendos, pero creo que a veces necesitas compartir la diversión y el sufrimiento que viene con esa diversión, comprobar in situ que no eres la única que suda la gota gorda al hacer x repeticiones, no sé explicarlo muy bien, debe de ser que los humanos seguimos siendo animales de manada aunque la vida actual nos lleve cada vez más al aislamiento social. Pues eso, que a veces me planteo entrenar con personas presentes, pero es muy difícil, mi círculo además de diminuto no es deportista, yo soy la oveja negra del grupo...
Conozco a una chica con quien podría salir a correr, pero luego comparo sus carreras, tiempos, duración y demás con las mías y se me pasa, no por mí, ya tengo asumido mi nivel: "velocidad pistacho" con ataques de asma al aroma de epoc... es porque para ella entrenar conmigo debe de ser lo más aburrido del mundo, porque no le puedo aportar ni velocidad, resistencia, técnica... solo aburrimiento supremo al seguirme, si pensáis que exagero os diré que la última persona que salió a correr conmigo podía seguirme caminando un poquito más ágil de lo normal. Pues en esas estamos, creo que necesito acabar este reto lleno de rutinas con audios y poder centrarme en la pizarrilla y los whatsapps a las Valkirias para comentar la jugada, juntas es mejor.


31 de marzo de 2017

Dieta inversa

Ha pasado un año y medio desde que comencé a hacer deporte, parece que fue ayer cuando me entró la "locura" de querer estar en forma. Durante los dos primeros meses mi cuerpo no reconocía los movimientos que le pedía hacer, mi fuerza, mi agilidad y flexibilidad eran inexistentes, totalmente nulas. Mi alimentación seguía siendo la misma pero comencé a ver resultados, ya que pasé de una vida sedentaria a tener entrenamiento 5 días en semana. Dos meses después de comenzar conocí Goliaz, un sistema de entrenamiento en el que usas tu propio peso en el que trabajas la fuerza y la agilidad, de entrada mucho más exigente que lo que estaba haciendo pero pensé que por probar no perdía nada, así que me entregué por completo. Gracias a uno de estos retos comencé a alimentarme bien usando los parámetros que me facilitó el coach. Normalmente comía dos o tres veces al día pero en total no superaba las 500 calorías, la mayoría de ellas provenían del azúcar del café y de la coca cola... podía sobrevivir a una ruta senderista de más de cuatro horas sólo con un café con leche. De repente el coach no sólo pedía comer limpio, también me dijo que tenía que comer más. Me fue programando cada semana unas pocas calorías más. Al principio me costó muchísimo, dolores de tripa y vómitos, era horrible, pero confiaba en su experiencia, tenía sentido lo que me contaba. Poco a poco fui comiendo más, dejé el azúcar, la cocacola como algo habitual, empecé a comer más verde, aunque no fui drástica en ningún momento porque la vida son dos días y estamos aquí para disfrutar. No tenía prisa por obtener resultados. El reto acabó así que investigué sobre la dieta reversa y seguí añadiendo calorías a mi dieta, poco a poco. Hace un año que comencé en esta aventura de comer más y mejor, aunque de haber seguido tal y como estaba es posible que estuviera ya más magra pero no puedo estar más contenta con el resultado: después de haber seguido mi camino intentando comer mejor pero sin prohibiciones y restricciones. El resultado es que tengo mejor composición corporal y el cambio en medidas ha sido escaso desde que voy por libre con mi dieta a pesar de haber entrenado suave debido a mi problema invernal con el asma. Ahora comienzo a bajar calorías para reducir volumen y ver cómo acaba esto. En 10 días he bajado 300 gramos y un centímetro de cintura. Ya veremos dónde nos lleva.


28 de agosto de 2016

MONSTRUANDO Fitness

Hace unos días hablando con una amiga que comenzará en breve a entrenar me preguntó acerca de cómo se siente una entrenando durante la menstruación, porque señores y señoras ¡nuestra vida sigue teniendo ciertos hándicaps! ¡Y nadie habla de ello! La menstruación sigue siendo tema tabú, porque claro, es algo sucio, ancestral y que no conoce la mitad del planeta .Pues bien... sí, se entrena con el período, o mejor dicho a pesar de él, dicho de otra manera: siempre nos afecta el ciclo menstrual. Cuando no estamos ovulando, estamos premenstruando, menstruando o postmenstruando, para de nuevo estar ovulando en unos pocos días, aunque lo peor son "los días": Los días de malestar general, retención de líquidos, sensibilidad mamaria, fatiga, náuseas, irritabilidad, nerviosismo, dolor de cabeza, dolor abdominal y hasta cólicos... ¡una gozada! ¡Sí señores! Nuestra cantidad de tetosterona es inferior y además además "monstruamos", porque sí señores yo "monstruo" y estoy orgullosa de ello porque eso es lo que me hace ser mujer.                   Algunas mujeres tienen tantas molestias que no sólo no pueden entrenar sino que les repercute en su día a día haciéndoles imposible hacer vida normal. Pues bien: Lo normal es sentirnos más lentas y torpes en nuestros movimientos. En el caso de estar en la media estos días sólo te serán perjudiciales al entrenar  si estás obsesionada con mejorar tu tiempo porque serás más lenta, más torpe y todo te cuestará mucho más, por lo demás es como cualquier otro día salvando la incomodidad. Hacer deporte regularmente puede calmar los síntomas de la menstruación por la segregación de endorfinas, aunque algunos eruditos, todos hombres, recomiendan dejar de lado el entrenamiento intenso y hacer algo ligerito como caminar o montar en bici... ¿¿¿what???  Mis molestias son variables, es decir, tengo meses geniales, en los que no hay dolor, otros mediocres y alguno lastimoso pero dentro de lo soportable y no he tenido que dejar de entrenar como lo hago regularmente, quizá algún día por migraña he saltado un día, pero no me he vuelto una frágil florecilla. Cuando tengo molestias me esfuerzo más en hacer los movimientos correctamente y tener los músculos tensos, al acabar ya no tengo tantas molestias o éstas han desaparecido, así que sí, podemos entrenar tan duro como nos permita nuestro cuerpo, no somos débiles ¡somos la fuerza que mueve el mundo!